Alfonso Martínez juega sucio en su salida a Raúl Morón

Jorge Hidalgo Lugo / Morelia

En una evidente intención de dejar con las manos atadas a Raúl Morón Orozco, en materia de contratación de personal que le acompañe en la gestión a encabezar durante los próximos tres años, Alfonso Martínez Alcázar ha comenzado a “basificar” personal de confianza como pago por su “lealtad” y viola la normatividad vigente con costo de mil 12 millones de pesos que significa mantener esta carga burocrática a la nueva administración.

Con documentos que obran en poder de Portal Hidalgo, se demuestra la “fiebre” que sufre Martínez Alcázar quien luego de aceptar haber perdido los comicios ante Morón Orozco, se dio a la tarea de cobrar “favores” al Sindicato Democrático de Empleados del Municipio de Morelia, colocando ahí a este ejército de funcionarios que van desde jefes de departamento hasta auxiliares administrativos.

En las plazas de nueva creación que violentan todo reglamento laboral establecido al respecto, Martínez Alcázar ha promovido hasta el momento a 14 empleados de confianza que siguen fungiendo como tal en el desempeño de sus funciones pero aparecen en la nómina ahora con la leyenda “base”, careciendo del nombramiento exprofeso.

Además de no estar permitido que un “basificado” firme documentos y haga trámites administrativos inherentes únicamente a los de “confianza”, la estrategia del alcalde saliente es ocupar plazas a granel y dejar escaso margen de maniobra a las autoridades entrantes.

Plazas de nueva creación sin recursos y con afiliación al SIDEMM

Un primer listado permite conocer cómo en la última quincena de julio ya figuraron los nombres de Indira Guadalupe Arteaga Ávila, Fátima Bravo Torres (con un proceso instaurado ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, Fepade), Tessi Edna Delgado Mandujano, Jaime Iván Núñez Chávez, Samantha Ocampo Gutiérrez y María Luisa Salgado Mercado, quienes de ostentar cargos de “Jefe de Departamento A”, a partir del primero del séptimo mes del año figuran en las nóminas como “Jefe de Oficina A” con estatus de “Base” y con filiación al SIDEMM.

En la irregularidad que se describe líneas arriba, se ubican los del anterior listado quienes desempeñan en ese mismo orden que fueron mencionados, los siguientes cargos:

-Guadalupe Arteaga Ávila, Jefa del Departamento de Área Jurídica de la Secretaría de Adminsitración.

-Fátima Bravo Torres, Directora de Recursos Humanos (misma que fue denunciada ante la Fepade por un trabajador eventual a quien le condicionó la entrega de su credencial de electora y votar a favor de Alfonso Martínez Alcázar a cambio de tramitar la renovación de su contrato y cuyo proceso aún está vigente).

-Tessi Edna Delgado Mandujano, Jefa del Departamento de Espectáculos.

-Jaime Iván Núñez Chávez, Jefe del Departamento de Asuntos Jurídicos.

-María Luisa Salgado Mercado, Jefa del Departamento de la Dirección de Copras, Almacén y Mantenimiento.

Dentro de estas promociones realizadas “fast track”, se encuentran por igual los siguientes funcionarios:

-Armando Rogelio Herrera López, quien de “Coordinador Administrativo” pasa a ser “Jefe de Oficina A” y se desempeña como Coordinador Administrativo de la Secretarí de Administración.

-Laura Teresita Herrera López, de “Directora A”, ahora figura como “Jefe de Oficina A” con el cargo de Directora de Ingresos de la Tesorería Municipal.

-Jonathan Osvaldo Ruiz Barriga, de ser “Coordinador Administrativo” ahora aparece en nómina como “Jefe de Oficina A” y se desempeña como Coordinador Administrativo de la Tesorería Municipal.

-Oscar Daniel López Mendoza, pasa de ser “Coordinador Administrativo” a “Jefe de Oficina A”, con la función de Coordinador Administrativo de la Sindicatura Municipal.

-Alejandra Rangel Díaz, “Residente B”, ahora aparece como “Técnico Profesionista A”, y se desempeña como Supervisora de Obra, lo mismo acontece cono Luis Nieto Jasso.

-Karla Azeneth Velasco Flores, pasó de ser “Enlace Administrativo A”, a “Técnico Profesionista A”.

En todos los casos se debe aclarar que para figurar como “basificados” no se pueden ostentar categorías exclusivas para el personal de confianza y se buscaron símiles con los del tabulador que rigen a los sindicatos para no verse afectados en sus percepciones.

En nueva entrega, daremos a conocer el desaseado procedimiento que ha dado como resultado aparezcan además de los ya señalados, otros 486 trabajadores que en los últimos días de la actual administración municipal han pasado de ser empleados de confianza a basificados -sin mediar entrega del nombramiento oficial- y que buscaría ahogar a la gestión de Morón Orozco para en caso de contratar a gente allegada, lo haga incrementado drásticamente el Capítulo Mil que corresponde a gasto corriente.

Por todo esto se explica por qué Alfonso Martínez Alcázar, en tan sólo tres años incrementó la nómina que al iniciar su gestión era de 580 millones y terminó en mil 12 millones de pesos, sólo en este rubro.