Discurso diputado Salvador Arvizu sin formato

Con su venia Diputado Presidente.

Saludo con afecto y respeto al Titular del Poder Ejecutivo, Ingeniero Silvano Aureoles Conejo, bienvenido señor gobernador a esta, la casa del pueblo michoacano.

Saludo respetuosamente, a los integrantes de los Poderes Ejecutivo, y Judicial que hoy nos acompañan en esta importante sesión del Congreso del Estado.

Saludo con afecto fraternal a mis compañeros Diputados.

Saludo con respeto a los miembros de los medios de comunicación que hoy nos acompañan.

Amigos todos. Me permito citar a Víctor Hugo en una de sus celebres frases cuando señalaba: “Ser bueno es fácil; lo difícil es ser justo”.

A más de medio siglo de construcción del andamiaje democrático en nuestro País y Estado, vemos con tristeza y desesperación que por más reformas electorales que se piensen y se construyan, no hemos podido darle forma a una estructura administrativa que responda a las necesidades de los ciudadanos michoacanos.

En un Estado como el nuestro, con un potencial económico extraordinario por sus recursos naturales, agrícolas, ganaderos, mineros, frutícolas, acuícolas, culturales y educativos, vemos también las condiciones de pobreza de una parte de nuestra sociedad; sentimos sus temores y su miedo. Sentimos su enojo y su desesperanza.

En algunas regiones de nuestro estado, la desconfianza se comienza a apoderar de los ciudadanos.

Señor gobernador, señores magistrados, compañeros diputados. Es necesario, diría yo indispensable, que comencemos por reconocer que, en nuestro Estado, la política y los políticos le estamos quedando por mucho a deber a nuestros representados.

No es posible, mucho menos deseable que continuemos rasgándonos las vestiduras en un ir venir de culpas, es momento que nos detengamos a reflexionar, realizar una autocrítica que nos impulse a mejorar en la tarea de gobernar que compartimos, en una respetuosa y complementaria división de los poderes.

La tarea principal de todo parlamento, de todo congreso, en una democracia, en un sistema de división de poderes, es el control del Poder. A través del voto, los ciudadanos nos mandatan a ser el contrapeso que permite la estabilidad.

Lamentablemente, en este congreso se ha visto el atrincheramiento partidario, más por una lucha de espacios, que legítimos o no, están distrayendo precisamente nuestra tarea principal. Reitero, el ejercicio y control del poder público.

Y con esa distracción, mediante ese atrincheramiento de intereses partidarios, estamos renunciando como legisladores a nuestra tarea principal, a ese mandato que nos confirió la ciudadanía al votarnos.

Estamos siendo omisos, a lo que protestamos al constituirse esta SETENTA Y CUATRO LEGISLATURA, a respetar la Constitución Política de Los Estados Unidos Mexicanos, la del Estado de Michoacán de Ocampo y de las leyes que de ellas deriven.

De ahí mi invitación, a todas y todos mis compañeros, a dejar de lado las diferencias, no ceder a la provocación de la división. Los ciudadanos ocupan un congreso fuerte, solido, que logre a través de la propuesta de leyes o la modificación de las mismas, terminar con la opacidad, la discrecionalidad y falta de transparencia en el manejo de los recursos que, por origen, pertenecen al pueblo. Que promuevan la participación ciudadana, la igualdad; que mejoren la calidad de vida de los michoacanos, motiven el desarrollo de la infraestructura y sea motor de la creación de empleos.

Detectamos que, en la estructura de gobierno, existen áreas poco eficientes, además no se distinguen claramente controles ni indicadores de desempeño; también, funcionarios y funcionarias insensibles a la crítica y la participación ciudadana.

En más de una ocasión, usted mismo señor gobernador, ha declarado a los medios de comunicación, en un acto de reconocimiento a lo que expreso, que algunos integrantes de estructura de la administración que encabeza, no trabajan los fines de semana y que están alejados de la realidad. En pocas palabras, no le cumplen ni a usted, ni a los michoacanos.

Para diferenciarse de sus adversarios electorales, en su campaña proselitista ofertó una administración fuera de las oficinas, funcionarios alejados de los escritorios, trabajando hombro con hombro con los ciudadanos buscando soluciones a todas las necesidades.

Esa palabra empeñada, a cuatro años de que rindió protesta como gobernador, no se ha cumplido a cabalidad. A pesar de los avances logrados, avalados por instituciones serias como el Coneval, persisten deudas con los michoacanos en temas como educación, empleo, salud y seguridad. Los ejes principales alrededor de los que giran las necesidades de una sociedad democrática.

Es urgente redefinir la TAREA DE GOBERNAR, dejar claros el cómo, por qué y para quién hacerlo. Que sus funcionarios, aquí presentes, asuman la responsabilidad que les toca, o dediquen su tiempo a sus muy particulares intereses.

Los integrantes de los gabinetes legal y ampliado deben estar prestos a cumplir con el mandato constitucional, honrando el principio de transparencia en la rendición de cuentas, para responder sin demoras ni pretextos y coadyuvar a la glosa de su informe, dialogando con las comisiones de este Congreso.
A usted, respetuosa y firmemente lo emplazo, señor gobernador, a que nos reunamos y trabaje de manera conjunta con quienes integramos esta soberanía. Estamos dispuestos a buscar coincidencias, no exaltaremos lo que nos divide. Cómo legisladores, asumimos la responsabilidad histórica de encontrar solución a los problemas más apremiantes que enfrentamos los michoacanos.

Tenga usted la certeza de que, quienes integramos este Congreso habremos de hacer nuestra tarea. Nos corresponde revisar la información que hoy entrega sobre el estado que guarda la administración pública del Estado Libre y Soberano de Michoacán de Ocampo.

Habremos de realizar la correspondiente glosa de su informe, señalando las fallas y omisiones, pero también, con la suficiente madurez para reconocer los avances logrados.

Termino señalando, que como bien decía Martin Luther King.
¡La injusticia en cualquier parte, es una amenaza a la justicia en todas partes!