Silvano, ¿mitómano y megalómano? Usted cree que es así.

Un psicólogo consideró que los políticos, en su mayoría, son mitómanos y megalómanos y Silvano Aureoles Conejo no es la excepción, tiene el perfil del mitómano y del megalómano y los michoacanos son quienes sufren las consecuencias de ese desajuste emocional del gobernador.
Recientemente Aureoles Conejo leyó un mensaje el que, supuestamente, no es una convocatoria para confrontarse con el presidente de la república. Una gran mentira.
Pero, vayamos por partes y remontémonos varios años atrás, cuando Aureoles Conejo tomó protesta como gobernador de Michoacán y, entre otras cosas, se comprometió a hacer de Uruapan, Lázaro Cárdenas y Morelia ciudades seguras.
Compromiso incumplido porque la inseguridad no solamente sigue lacerando a esas ciudades sino que se extendió a otras regiones del estado. La violencia, a cinco años de su mandato, se ha generalizado en Michoacán.
Ese compromiso, ¿es parte de su mitomanía y megalomanía?
Ya en funciones mintió y engañó a los productores agropecuarios con su faraónico programa de A Toda Máquina. Dijo que serían mil tractores los que entregaría por año y no cumplió ni con el primero.
Ya va de salida y todavía no les paga a los proveedores de la maquinaria agrícola. Era un programa tripartito; el gobierno federal cumplió y cumplieron los productores, pagaron su parte, ¿y el gobierno de Silvano? Todavía no paga y no se ve para cuándo.
Otro sector poblacional que padeció las mentiras y el engaño de Silvano Aureoles fue el de los jóvenes, con su BecaFuturo en su falaz discurso de protesta ofreció becar a 300 mil jóvenes, no fueron ni 30 mil y ese programa también se canceló. Fue una gran mentira que embaucó a miles de jóvenes deseosos de continuar sus estudios. Silvano, el gran embaucador.
Y ya en la actualidad, en el último año de su administración, y rumiando su coraje por la derrota electoral del priista José Antonio Meade Kuribreña, leyó un mensaje en el que, de entrada, dice que no es una convocatoria para confrontarse con la federación.
Eso es una gran mentira; un lustro ha pasado de su toma de protesta y todavía sigue mintiendo. Basta con leer ese texto para percatarse de todas las frases, llenas de veneno y resentimiento, que van en contra del gobierno federal.
¿Defensa del presupuesto? ¿Defensa de los fideicomisos? ¿Defensa de los michoacanos? Pamplinas, él va por su proyecto político sustentado en su megalomanía que lo hace visualizarse como presidente de la república.
Otra de sus grandes mentiras, inserta en su toma de protesta, es la que se relaciona con la seguridad y ahí, en ese fatídico día para Michoacán, cuando Silvano tomó protesta, señaló que “no me lavaré las manos diciendo que son temas que competen a la federación”.
Pues se la debe pasar en el lavatorio porque a un año de que fenezca su gobierno, no se cansa de decir que los homicidios con competencia de la federación y lo mismo dice de la toma de las vías férreas
Un psicólogo consideró que hasta el contagiarse de Covid fue una estrategia que le inventaron para mantenerlo presente en los medios de comunicación y aseguró que gasta mucho en publicidad e invierte poco en seguridad.
Su megalomanía está patente en dos hechos; primero cuando en una reunión y en plena efervescencia política por el proceso de 2018, mencionó que se iba (quería ser candidato al gobierno de la república), pero lo más sabroso es que regresaría como presidente de México. ¡Vaya sueño guajiro¡
Posteriormente, algunos años después, siguió con su sueño, que no tiene más sustento que su megalomanía, y mencionó que su nombre aparecerá en las boletas del 2024 por el PRD “¿por cuál otro? Vamos a sacar en 2021 dos dígitos para el PRD, se los brindo. Le vamos a quitar la presidencia a Andrés Manuel López Obrador, se los firmo”, ¡que ingenuidad la de Silvano Aureoles¡
Michoacán sufrió, está padeciendo, la mitomanía y megalomanía de un gobernante que no está situado en la realdad y que tiene al estado sumido en la inseguridad y todas las consecuencias que de esta se derivan.